lunes, 19 de septiembre de 2011

Arquitectura mexicana, estilo que da vida a la construcción de color

¿Ha pensado alguna vez en cómo transportar los pintorescos pueblos de Oaxaca y gozar de la armonía arquitectónica que sólo este tipo de construcción puede dar? Si esa pregunta ha saltado en más de una ocasión a su mente, es importante que conozca lo que la arquitectura mexicana contemporánea le ofrece.

Objetos con motivos nacionalistas, grandes vigas de madera, muros en colores vibrantes y espacios distribuidos de tal manera que hacen lucir cada rincón, son algunos de los elementos que han dado pie a un estilo muy mexicano y con un auge impresionante entre los amantes de la patria.

¿Cómo olvidar los inmuebles que aparecían en las películas de Pedro Infante y Sara García? Imágenes como esta permiten darse una idea de qué influenció aquello que ahora se aprecia en la ciudad.

Este tipo de arquitectura retoma lo mexicano, pero con un plus que moderniza el estilo y difumina la sobriedad de aquellas grandes haciendas con pisos de barro, muebles de madera y paredes hechas con bloques de adobe que ostentaban un color caqui como base de la decoración. Lo anterior sirvió de inspiración para inundar de alegría y buen gusto lo que durante mucho tiempo fue el común denominador de las casas de un pueblito.

Aquello que distingue a la arquitectura mexicana contemporánea son los muros enormes que resguardan las casas, los colores alegres como el rosa mexicano o el rojo, los grandes techos con vigas de madera, así como elementos naturales (rocas por ejemplo), sin olvidar el empleo de las fuentes en los jardines que dan una sensación de tranquilidad y de movimiento al mismo tiempo.

Bajo estos antecedentes nace este estilo, ¿los responsables? Luis Barragán y Ricardo Legorreta. Una mancuerna que forjó e impulsó la arquitectura mexicana y la llevo tanto a la internacionalización como a ser uno de los estilos más socorridos de los últimos tiempos en nuestro país.


Barragán: el padre

La arquitectura de Barragán puede ser vista como un destilado de las proporciones y detalles de los viejos conventos coloniales, monasterios y haciendas mexicanas. Para Barragán la arquitectura, además de ser espacial, también es musical, lo cual logra a través de un elemento básico: el agua. Es esta la razón principal del uso de fuentes en los jardines, pues trata de alimentar el alma a través del sonido y la tranquilidad que ofrece el correr del agua en un surtidor, sin importar su forma .


 







Legorreta: el hijo

Para Ricardo Legorreta este tipo de arquitectura es sumamente expresiva, e intenta resaltar esto en cada plano que diseña. Por supuesto, lo logra a través de la exhaltación de los muros , (que para él son el elemento más importante ), dicha preeminencia tal vez se puede apreciar desde los grandes muralistas como Diego Rivera o Siqueiros, quienes plasmaron sus más grandes creaciones en inmensas paredes.